La escena gastronómica de Pekín abarca siglos de tradición imperial e innovación callejera, pero un plato destaca sobre todos los demás en reconocimiento y reverencia. Comprender qué valoran más los visitantes y los lugareños revela no solo un elemento del menú, sino un ritual culinario que ha dado forma a la identidad de la ciudad durante más de seiscientos años.
Info
El pato laqueado al estilo Pekín es la comida más popular en Pekín, se sirve en cientos de restaurantes de la capital y es reconocido mundialmente como el plato estrella de la ciudad. La preparación —pato entero secado al aire y asado en hornos de leña hasta que la piel se vuelve caoba y se rompe como el cristal— se remonta a las cocinas imperiales de la dinastía Ming. Las horas punta del almuerzo, entre las 11:30 y las 13:30, ofrecen las porciones más frescas, cuando los restaurantes terminan sus asados matutinos y trinchan las aves en la mesa.
Un pato entero tarda cuarenta y cinco minutos en un horno de leña frutal en lograr la piel lacada y la grasa fundida que definen el plato más icónico de Pekín. Cuál es la comida más popular en Pekín no es una pregunta disputada entre los historiadores gastronómicos o los críticos de restaurantes: el pato laqueado al estilo Pekín ocupa esa posición sin rival, sus métodos de preparación protegidos por la tradición y su reputación llevada globalmente por chefs formados en los establecimientos centenarios de la capital. Los orígenes del plato se remontan a las cocinas imperiales de la Ciudad Prohibida durante la dinastía Ming, cuando los cocineros perfeccionaron la técnica de inflar el pato con aire para separar la piel de la grasa, luego glasear el ave con maltosa antes de suspenderla en hornos cerrados. En la dinastía Qing, el método se había movido más allá de los muros del palacio a restaurantes especializados en Qianmen y los distritos de hutong al sur de Tiananmen. Hoy en día, establecimientos como Quanjude y Bianyifang —ambos fundados en el siglo XIX— consolidan una cultura gastronómica que abarca comedores de manteles blancos y tiendas de barrio donde patos enteros cuelgan en hornos con frente de cristal. El ritual del servicio importa tanto como la cocina. Los cortadores trabajan junto a la mesa con hojas finas, cortando con precisión ciento ocho piezas de un solo pato: piel separada de la carne, ambas dispuestas en platos que llegan con pilas de finas tortitas de trigo, cebollinos en juliana, bastones de pepino y salsa de judías dulces. Los comensales construyen cada bocado a mano: base de tortita, salsa extendida por la superficie, tres rebanadas de pato con piel crujiente, verduras para contrastar, y luego se enrolla apretado y se come en dos bocados. La secuencia está tan arraigada en la identidad gastronómica de Pekín que los restaurantes publican guías ilustradas para los visitantes primerizos. Más allá de la mecánica, el pato laqueado al estilo Pekín representa la relación de la capital con la precisión y el teatro en la cocina. La raza de pato en sí —patos Pekín blancos alimentados a la fuerza y criados hasta los sesenta y cinco días exactos— está estandarizada entre los proveedores. Las temperaturas del horno siguen generaciones de calibración, y la leña frutal utilizada como combustible se selecciona por los aromas que imparte durante el asado. Este nivel de control, combinado con el drama visual de las aves asadas enteras y el trinchado en mesa, consolida al plato tanto como un logro técnico como un ancla cultural. Los visitantes que busquen una respuesta a la comida más célebre de Pekín no necesitan buscar más allá de las aves color caoba que giran en cada distrito histórico, desde Dongcheng hasta Xicheng, con su piel brillando bajo las lámparas de calor mientras los camareros con vestimenta tradicional preparan el primer corte.
“Un pato entero tarda cuarenta y cinco minutos en un horno de leña frutal en lograr la piel lacada y la grasa fundida que definen el plato más icónico de Pekín.”
El Pato Asado al estilo Pekín se erige como el símbolo culinario definitivo de Pekín, con una historia arraigada en las cocinas imperiales de la Dinastía Ming. Este icónico plato es celebrado por su piel crujiente meticulosamente preparada y su carne tierna, servida mediante un ritual tradicional de corte.
El plato ganó prominencia durante la Dinastía Ming, convirtiéndose en un elemento básico de la cocina imperial y apareciendo más tarde en restaurantes de alta gama hacia la Dinastía Qing.
Quanjude es ampliamente reconocido como el restaurante que popularizó la técnica del horno colgante, la cual sigue siendo el método estándar para asar el pato hoy en día.
Un maestro chef generalmente corta el pato en aproximadamente 108 rebanadas finas, asegurando que cada pieza contenga una proporción precisa de piel y carne.
La comida se caracteriza por la combinación de tortitas finas, salsa de judías dulces y cebollino o pepino en tiras, que se utilizan para envolver el pato.
La preparación tradicional utiliza madera de árboles frutales, como azufaifo o peral, para proporcionar un aroma sutil y afrutado a la piel durante el proceso de asado.
El pato se asa hasta que la piel alcanza un color caoba intenso, que es un sello distintivo de la auténtica preparación del Pato Asado al estilo Pekín.
El mejor momento para experimentar el Pato Asado al estilo Pekín es durante el horario principal de almuerzo, de 11:30 a 13:30, cuando los restaurantes priorizan servir porciones frescas y de alta calidad. Planificar su comida durante estas horas garantiza que reciba el pato a su temperatura y textura óptimas.
Suave, de 15°C a 25°C
La primavera ofrece un clima agradable para caminar entre establecimientos gastronómicos.
Fresca, de 10°C a 20°C
El aire fresco hace de esta la temporada más popular para visitar Pekín.
Frío, de -5°C a 5°C
Comer en interiores sigue siendo cómodo a pesar de las bajas temperaturas exteriores.
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Llegue entre las 11:30 y las 13:30 para asegurar pato asado fresco preparado en cocina.
Info Para una experiencia de la más alta calidad, visite durante abril u octubre y apunte a llegar en la franja horaria de 11:30 a 13:30.
Aunque aprender o localizar el pato laqueado al estilo Pekín no conlleva tarifas de admisión, los gastos reales de comida dependen de la categoría específica del restaurante y las opciones del menú.
Info Un visitante promedio paga 0 CNY por la entrada, aunque comprar una comida completa de pato asado suele costar entre 150 CNY y 400 CNY por persona, dependiendo del establecimiento.
El pato asado al estilo Pekín sigue un ritual de montaje tradicional que honra siglos de artesanía culinaria. La técnica adecuada muestra respeto por el plato y mejora la experiencia gastronómica.
Todo lo que necesita saber sobre cuál es la comida más popular en Pekín
Al explorar la cocina local, muchos viajeros se preguntan cuál es la comida más popular en Pekín. El rey indiscutible es el pato laqueado al estilo Pekín, apreciado por su piel crujiente y su carne tierna cocinada en horno de leña. Tradicionalmente se sirve con tortitas finas, salsa de judías dulces y cebollinos frescos.
Siji Minfu y Quanjude se encuentran entre los lugares más famosos de Pekín para probar este plato. Para disfrutar plenamente de la experiencia, reservar un tour gastronómico por Pekín puede llevarle a establecimientos locales auténticos lejos de las grandes multitudes de turistas.
Este plato legendario, conocido localmente como Beijing Kaoya, es cortado meticulosamente por un chef directamente en su mesa. Por lo general, presenta tres partes distintas: la piel crujiente, la tierna carne de la pechuga y una mezcla de ambas. Los comensales envuelven estas rebanadas con pepino en juliana y condimentos en una delicada crepe de trigo.
Sí, hay otros platos a tener en cuenta. El Zhajiangmian, que consiste en fideos de trigo mezclados en una rica salsa de soja fermentada, es un alimento básico diario muy apreciado. Los dumplings, o jiaozi, también son muy populares en toda la ciudad.
La mejor franja horaria para llegar a esta comida es entre las 11:30 y las 13:30, durante las horas punta del almuerzo. Es cuando los restaurantes sirven el pato laqueado recién salido del horno de leña. Planificar en torno a este horario asegura que la carne y la piel estén en su punto más crujiente.
La tarifa de entrada es 0 CNY porque el pato laqueado al estilo Pekín es un plato culinario, no un lugar con tarifa de entrada. Sin embargo, los costes de restauración varían según el restaurante que elija, desde locales económicos hasta establecimientos de alta cocina.
Busque establecimientos que asen sus patos con leña de árboles frutales, como azufaifo o peral, que infunde un sutil aroma afrutado. Al buscar cuál es la comida más popular en Pekín, evite los lugares que sirven pato precortado o envasado, ya que pierde su característico crujido.